domingo 7 de junio de 2009

MERIDIANO ABSOLUTO

Festes de Sant Josep. Ella baila y sonríe. Su rostro se confunde con la noche, y la noche con la música y con la tensión en el aire que dejan los cuerpos en movimiento.

Me mira y se acerca con la sonrisa. Quizás le llama la atención que sea un Druida sentado husmeando, en mitad de los festejos, un caparazón de tortuga, como quien busca enigmas, senderos y chocolates en un bote de dulces…

Inesperadamente se sienta a mi lado y dice ¿qué haces? La miré por primera vez y confundí la geometría de su boca con la geometría de la noche, las estrellas organizando un mapa inesperado del cielo.

- Nada, busco geometrías, una en particular. Busco un meridiano.

- Un meridiano, repitió, pensó, gesticuló con el dedo haciendo una línea imaginaria.
- Si, un meridiano, uno absoluto, el que divide el tiempo en dos.

- Y ese meridiano ¿Está escondido en la tortuga?, preguntó y en la comisura de sus labios asomaba el cuerpo de una sonrisa grande y generosa.

- Si, podríamos decir que si, cada hexágono en el que se divide el caparazón tiene una posición geométrica tal que si logras ver la figura que se forma en el centro cóncavo del caparazón logras ver las coordenadas exactas del meridiano absoluto.

Y entonces hice un esfuerzo por explicar que antiguos geometras habían elaborado la idea primera de un meridiano absoluto. Cuando Dios creó el mundo separó la luz de la oscuridad y en ese momento creó un meridiano que separó la noche del día, la noche que quedó del otro lado sería, luego, el día de antes de la creación. Un lugar que aún no hemos explorado.

Ella sonrió ampliamente y se tapó la boca para reprimir lo que en otro momento hubiera sido una risa. Entonces se levantó y me dijo, ven. Me tomó de la mano como a un niño y me llevó al borde de una línea imaginaria que dibujó con su dedo en el suelo y me dijo, ¿saltamos?

Y saltamos juntos de la mano, y las voces y músicas del festejo callaron súbitamente, y todo fue un repentino silencio… caímos del otro lado del mundo, caímos en el día de antes…

Mi cara de asombro fue tal que ella se hecho a reír con ganas. Y entonces una súbita sensación de libertad nos atrapó y nos desnudamos, nos daba vergüenza estar vestidos en ese lugar lleno de árboles verdes, animales pastando, frutos exuberantes y paz extrema. Con nuestros cuerpos desnudos fuimos, quizás por primera vez, animales libres, dos pequeños seres riendo con toda la boca en la inmensidad del paraíso.

Y corrimos al río, y nos bañamos y comimos frutos desparramados por doquier, y conversamos y pensamos que no habría otro lugar más maravilloso que este…Ese lugar donde un día nos encontramos y entablamos un acuerdo tácito de leernos las manos y adivinar el próximo paso, esperando ansiosos un comentario sobre la próxima lluvia, o el próximo sueño, o el próximo tren, o el próximo cuento… Cuando atardecía en el día de antes, ella me miró a los ojos y me dijo: “quizá no debería decirte esto pero no sería yo si no lo hiciese... Me encantas”.

Sus palabras me besaron. Después ella saltó de nuevo hacia el otro lado de la línea y volvió al mundo que dejamos. Cuando salté a mi turno, la vi alejarse y darse vuelta, y mirarme y enviarme un beso con la mano que me llegó en el barco de su sonrisa. Se giró y ya de espaldas sus manos me hicieron un gesto divertido prometiendo regalarme otro encuentro en el paraíso.

Desde ese día quedé crucificado para siempre en el eco de sus palabras, y la mitad de mí se quedó en la noche de aquel lugar maravilloso.

Por eso, cuando atardece en el mar, vuelvo a mi vida de Druida, y siempre es de noche.





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29 voces del bosque:

Druida de noche dijo...

Este texto está dedicado a la mujer que se ha vuelto a ir, enamorada, pero que ha dejado sensaciones en el aire. Besos para ella.

una más... dijo...

Oh!!!Oh!!!! Palabras que son magia!
Gracias Druida, se te echaba en falta.
Besito de domingo..

Anabel dijo...

Ahora sí puedo ver tu entrada y leerte; aunque no pueda acceder al andén de Lisette, el meridiano absoluto me ha hecho viajar tan lejos como las vías del tren que son infinitas.

Besos,

Anabel, la Cuentista

Orologiaio dijo...

Loa hexágonos de los caparazones tortuguiles siempre me han parecido la constatación de que la vida es geometría.

Texto genial, :D

Dama Blanca dijo...

Empezaba a echársete de menos.

Habitaciones rojas, pensamientos negros dijo...

Hola Druida, has regresado me alegro!!!...espero que para quedarte.

No es tan mala la noche, como la noche que se lleva en el alma Druida.

Besos rojos,
HR.

Ana J. dijo...

Me impresionas.

Wara dijo...

Pero es una noche brillante y llena de promesas, Druida.

Un abrazo. Qué bueno que hayas vuelto.

aroma dijo...

ahí tiene, lo que andaba buscando yo.....y mire que me lo andaba preguntando, eh?........en cuál meridiano yo olvidé........?
...en el meridiano absoluto somos como una especie de gérmen olvidado, desde allí venimos y hacia allí retornaremos cuando nos dejemos llevar por el viento del bosque nocturno........allí.

Calpurnia dijo...

Ay...! sólo puedo decir eso, sólo eso, además de alegrarme de tu regreso (bienvenido)
besos

pati dijo...

Enamorada de la vida ;)

Uno nunca se va demasiado lejos cuando tiene meridianos como los que tú nos cuentas... Mi sonrisa siempre estará aquí, entre los senderos de tus palabras.

Gracias :)

Un beso.

Angie dijo...

Me alegro que estés de vuelta!
Genial, me encantó! :)

Besos. Angie.

adriana rey dijo...

EXCELENTE!! extraordinario, un cuento para no olvidar!!! felicitaciones. Esperá, esperá que lo quiero leer de nuevo

Sensaciones Encontradas dijo...

Precioso texto...
intensa sensaciòn en el paraiso en el dia de antes...

Realmente bello y màgico

Besos desde ese otro lado de la linea

Martín dijo...

Valió la pena la espera! Excelente relato Druida! De los mejores que te he leído últimamente. Felicitaciones!

auroraines dijo...

Qué experiencia alucinante la que te tocó vivir, te marcó y estás siempre al borde de la línea imaginaria esperando regrese y así recuperar tu otra mitad...
Precioso microrelato, de un encuentro en el más allá de los meridianos.
Un abrazo

Clara dijo...

Ya te estaba echando de menos...
Precioso relato.
Un abrazo,

Arcángel Mirón dijo...

Y me alegra verte volver.

Djuna dijo...

El meridiano debe ser como un caleidoscopio del futuro.

pon dijo...

De noche florecen las flores de los cactus.

Iruam dijo...

Bueniisimo tu blog!! me encanta ^^ un druida mas, como yo!!! hey animate y pasa por mi blog de relatos, nos vemos!!

http://laspalabrasdelosarboles.blogspot.com/

Dama Blanca dijo...

Me tienes preocupada, Druida.

Sakkarah dijo...

Muy bonito relato.

Un beso.

Angus dijo...

Un bestial y feroz encuentro de palabras.

pon dijo...

Druída?

lys dijo...

Se fue y dejo, eres afortunado, los hay se van y no dejan nada, sólo deseos de que no regrese.

Bello escrito.

Un beso.

Abril Lech dijo...

Maravilloso.

(De donde las palabras están de más)

Acuarius dijo...

me gustó....
saludos druida.

Dafne dijo...

Hacía mucho qu enot e leía, y me ha encantado volver a hacerlo.
Genial,como siempre
Un beso